lunes, 27 de marzo de 2023

Cuba: sociedad crítica y plural




Los resultados oficiales de la elección del domingo 26 de marzo en Cuba confirman una creciente expresión de crítica y pluralismo en la sociedad, aún dentro de los estrechos límites del sistema.

La tendencia es un agudo contraste con la época de resultados apabullantes, cercanos al cien por ciento, que todavía se registraban hace dos décadas.

Con un solo partido legal, sin debate sobre ningún tema, con un único candidato para cada puesto y, por tanto, con una composición de funcionarios electos ya conocida de antemano, las elecciones todavía tienen un mínimo margen para la decisión individual.

A falta de un contraste de opiniones o proyectos entre los candidatos y con todo resuelto meses antes, el gobierno ha convertido estos ejercicios en virtuales referendos.

La propaganda oficial llama a las urnas expresamente para mostrar la adhesión al sistema político y a la dirigencia.

Antes de la jornada electoral, los candidatos suelen visitar las zonas que van a representar en la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, parlamento unicameral) para hablar con sus potenciales electores e instarlos al voto. Esta vez ese despliegue fue claramente más intenso.

El “voto unido”

Parte de las reacciones de la dirigencia cubana a la crisis post-soviética, a principios de los años noventa, fue un nuevo modelo electoral.

Entre las variantes adoptadas en 1991, en las listas para la ANPP el ciudadano podía votar por uno, por varios o por todos los candidatos de una circunscripción o no hacerlo por ninguno.

Al aproximarse la primera elección bajo ese nuevo modelo, Fidel Castro llamó la atención sobre eso que parecía una rendija para la discrepancia.

En una reunión con candidatos, el 20 de febrero de 1993, Castro instó a evitar que el ciudadano ejerciera esa mínima capacidad de selección y pidió que el voto fuera por igual para todos los aspirantes.

Consideraba que seleccionar a uno sobre otros era injusto con los no elegidos y puso esta parte del proceso también en la balanza referendaria.

“Encontramos la estrategia correcta al plantear que el voto patriota, el voto revolucionario no debía dividirse, que no debía dispersarse y las consecuencias negativas y las injusticias que podía entrañar la dispersión y la división de ese voto. La necesidad del voto unido era evidente”.

En las sucesivas elecciones nacionales, el “voto unido” se volvió tan importante o más que la propia jornada comicial. En el discurso oficial, ir a votar y votar “unido” ha sido la expresión del respaldo al sistema.

En sentido contrario, la abstención o la negativa del voto para algún candidato (el “voto selectivo”) son el estrecho pasillo por el cual un ciudadano puede mostrar algún tipo de inconformidad o discrepancia, con el sistema o con los postulados.

Bajo estas reglas, la atención oficial se centra en la proporción de votantes y la dimensión del “voto unido”.




  

                                    

De acuerdo con los resultados finales, la comparación con las elecciones de hace dos décadas muestra que la abstención ha crecido en poco más de diez veces; el “voto unido” se ha reducido en una quinta parte y el “voto selectivo” creció en más de tres veces.

Hasta 2018 las boletas en blanco y los votos anulados mantenían una tendencia estable y poco significativa, pero en 2023 ambos indicadores tuvieron un notable movimiento.

Comparados con los comicios de 2003, esta vez las boletas en blanco se duplicaron y las anuladas aumentaron en más de tres veces.

El “voto unido”, equivalente al apoyo explícito al sistema, llegó a cuatro millones 014 mil 644 votantes (49 por ciento de los electores; 65 por ciento de los votantes).

Quienes desoyeron de alguna forma el llamado oficial (por abstención, voto “selectivo”, blanco o nulo) fueron un poco más: cuatro millones 114 mil 677 (50 por ciento de los electores; 66 por ciento de los votantes).

Siempre según el informe oficial, el candidato más votado fue el médico ginecobstetra de Camagüey Gastón Idel Martínez Pérez, de 59 años, con 97.54 por ciento de votos.

El menos votado fue el primer secretario del Partido Comunista de Cuba en esa misma provincia, Federico Hernández Hernández, de 52 años, con 61.52 por ciento de votos.

La provincia con más concurrencia a las urnas fue Ciego de Ávila (86.14 por ciento); la más abstencionista, Holguín (abstención de 27.2). La mayor proporción de “voto unido” fue en Las Tunas (76.20) y la de más “voto selectivo” fue La Habana (31.55)

El grado de participación electoral en Cuba se compara muy favorablemente con el resto de América Latina, pero ya es claro su contraste con la era del casi cien por ciento.

Estas fueron, además, las primeras elecciones nacionales después de las protestas populares que arrancaron en julio de 2021 y que arrojaron más de mil detenidos y cientos de procesados y sentenciados a penas de hasta 30 años de cárcel.

Son diferentes muestras de la crítica y el pluralismo de la sociedad cubana realmente existente.


Este artículo y la tabla fueron actualizados con la información definitiva oficial, publicada el 31 de enero de 2023 en la edición impresa de Granma


domingo, 12 de marzo de 2023

¿Invasión o alianza? Qué piensan los militares de EU

 



Lejos de la estridencia verbal en ambos lados del río Bravo, sobre si habrá o no una invasión del norte para frenar el narcotráfico y la violencia en la frontera con México, los militares en Estados Unidos miran el fenómeno con un enfoque distinto.

  Con otros miembros del alto mando, el general Glen D. VanHerck, jefe del Comando Norte, participó el pasado 8 de marzo en una audiencia ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes.



El general Glen D. VanHerck, jefe del Comando Norte de Estados Unidos, en la audiencia en el Congreso el 8 de marzo de 2023. Imagen tomada de la transmisión en vivo


  VanHerck describió la situación mundial como la más complicada y potencialmente peligrosa de la posguerra fría, en la cual consideró a China y Rusia como las principales amenazas para Estados Unidos, seguidos de Irán y Corea del Norte.

  Sólo después de esos focos rojos, VanHerck ubicó al crimen organizado trasnacional en México y el hemisferio occidental.

  La situación en la frontera “es un asunto de seguridad nacional”, dijo, y subrayó la capacidad táctica de los cárteles para emplear explosivos improvisados y drones contra las fuerzas armadas mexicanas. Pero resaltó que el narcotráfico y la violencia asociada son un fenómeno trasnacional y no puede limitarse al análisis local.




La representante demócrata por Texas, Veronica Escobar, pregunta por la situación de la frontera con México en la audiencia en el Congreso el 8 de marzo de 2023. Imagen tomada de la transmisión en vivo


  El jefe del Comando Norte ratificó el compromiso de profundizar la “fuerte asociación” con los militares mexicanos. Más aún: dijo que cultivará esos vínculos para frustrar “los intentos de China y Rusia para dividir a nuestros países”.

  VanHerck elogió el desempeño de las secretarías mexicanas de Defensa y Marina por su “profesionalismo y resiliencia”. Destacó el esfuerzo de esos cuerpos por migrar sus recursos técnicos hacia un parque de mayor interacción operativa con sus similares de Estados Unidos y aliados.

  Es el caso del interés de Estados Unidos en la desintegración de la flota de cerca de una treintena de helicópteros rusos MI-17, que México adquirió a partir de los años noventa, para remplazarlos por aparatos occidentales.

  En la misma sesión, la jefa del Comando Sur, la generala Laura Richardson, expuso que su mando está a cargo de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencias-Sur (JIATF-S), encargada de detectar y seguir el trasiego de drogas por mar y aire desde el sur del hemisferio hacia Estados Unidos.



La generala Laura Richardson, jefa del Comando Sur, en la audiencia en el Congreso el 8 de marzo de 2023. Imagen tomada de la transmisión en vivo


  Reportó que en el año fiscal octubre 2021-septiembre 2022, esa fuerza ayudó a frustrar 371 intentos de tráfico, casi uno diario, lo que derivó en la incautación de droga por más de 7 mil millones de dólares, con la participación de fuerzas de seguridad de la región. 

  De acuerdo con su visión estratégica, a los militares estadunidenses les inquieta, dijo Richardson, el crecimiento del comercio y la inversión de China en la zona (450 mil millones de dólares en 2022) y la presencia del gigante asiático en infraestructura crítica, como puertos, ciberespacio, telecomunicaciones y servicio aéreo. A Rusia la considera una “aguda amenaza” por su presencia política y militar, en particular en Nicaragua y Venezuela.

  En esencia, el pensamiento militar estadunidense privilegia la contención de China y Rusia, para lo cual requiere la alianza con fuerzas armadas de la región, en primer lugar las de México. Nada que ver con invasiones, al menos al estilo del siglo pasado. 




Audiencia en el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el 8 de marzo de 2023