jueves, 7 de septiembre de 2023

El silencio de la canciller Bárcena

 


  La canciller Alicia Bárcena dijo en el Senado que México “debe afirmar, siempre, el irrestricto respeto y defensa de los derechos humanos en todo lugar, en todo momento, no importa el contexto político”.

  “En Chile aprendí que el autoritarismo conduce a la violación sistemática de los derechos humanos”, señaló.

  Sin embargo, la secretaria de Relaciones Exteriores guardó silencio o fue evasiva al responder preguntas sobre la materia.   Ese silencio pone signos de interrogación sobre el compromiso del gobierno mexicano en el respeto, protección y  promoción de los derechos humanos, uno de los mandatos constitucionales de política exterior.

  Para iniciar su proceso de ratificación en el cargo, Bárcena se reunió el lunes 4 de septiembre con la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.




La secretaria de Relaciones Exteriores de México, Alicia Bárcena, en el Senado, el 4 de septiembre de 2023. Foto Senado


  Con una larga estancia en Chile, como secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y luego como embajadora de México, la secretaria escogió un caso emblemático para referirse a los derechos humanos.


Migración


  En la sesión legislativa, la senadora Beatriz Paredes (PRI) pidió la remoción del  comisionado del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, como máximo responsable del órgano encargado de la estación migratoria de Ciudad Juárez, donde 40 migrantes murieron en un incendio en marzo pasado.



La senadora Beatriz Paredes (PRI) en el Senado, el 4 de septiembre de 2023. Foto Senado


  El punto venía al caso porque la cancillería coordina la política migratoria, aunque el INM depende de la Secretaría de Gobernación. El presidente Andrés Manuel López Obrador dispuso ese traspaso de funciones en un decreto de septiembre de 2019. 

  En su respuesta de casi 50 minutos, Bárcena omitió el punto. Garduño protagoniza un insólito y escandaloso caso: sigue en el cargo, aunque está procesado por ejercicio indebido del servicio público por los hechos de Ciudad Juarez. El juez de la causa dio cuatro meses para la investigación complementaria, que se cumplieron a fines de agosto.

  El senador Antonio García Conejo (PRD) expuso el “nido de corrupción” de las estaciones del INM, virtuales prisiones para migrantes. “Debe de acabar, es una vergüenza para el Estado mexicano”, reclamó en la sesión.



El senador Antonio García Conejo (PRD), en el Senado, el 4 de septiembre de 2023. Foto Senado


  Bárcena sólo habló de contactos con gobiernos extranjeros cuyos nacionales fueron víctimas de la tragedia de Juárez y omitió referirse a las estancias migratorias.


Nicaragua


  La senadora Josefina Vázquez Mota (PAN) preguntó por el silencio oficial de México ante las violaciones sistemáticas y generalizadas a los derechos humanos del régimen de Daniel Ortega en Nicaragua y citó ejemplos de las persecuciones a miembros de la sociedad civil y de la Iglesia Católica.




La senadora Josefina Vázquez Mota (PAN) en participación remota en el Senado, el 4 de septiembre de 2023. Foto Senado


  La respuesta de Bárcena fue elusiva. Dijo que en México “estamos al tanto que, en febrero de 2023, Nicaragua liberó a 222 de 245 presos políticos”.

  “Nos preocupa definitivamente muchísimo” el caso, dijo la canciller y reiteró que México ofreció asilo a los perseguidos.

  Pero la secretaria no respondió la pregunta de por qué el silencio oficial mexicano ante la extensa y prolongada represión de los últimos cinco años en el país centroamericano.

  Su comentario sobre los presos resultó sesgado y ofensivo, pues el caso no se reduce a que el régimen los “liberó”. A la excarcelación siguió el destierro masivo, el despojo de la nacionalidad de todos ellos, la confiscación de sus bienes, propiedades y cuentas bancarias, incluso la sede en Masatepe de la Fundación Luisa Mercado, del escritor Sergio Ramírez. A los desnacionalizados de la tercera edad les quitó su pensión, algo que no han hecho ni las más feroces dictaduras.

  Con las excarcelaciones no cesó, sino que se fortaleció la represión contra toda persona o institución incómoda para Ortega. Más de 3 mil organizaciones no gubernamentales fueron clausuradas y sus bienes confiscados. No existen medios periodísticos independientes, más de cien profesionales de la prensa han tenido que exiliarse.

  La dictadura cerró incluso la principal casa de estudios superiores, la prestigiosa Universidad Centroamericana; clausuró órdenes religiosas, les ha confiscado sus recursos y mantiene preso al obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez.

  El recuento de atrocidades es mayor, pero suficiente para que el gobierno de México cumpla con su mandato constitucional y, al menos, remedie su actual silencio.








 




lunes, 26 de junio de 2023

Desinterés, desconfianza y otros retos del periodismo digital

 


  El interés por las noticias ha caído en un importante sector de consumidores de información en los últimos años, según el más reciente sondeo Digital News Report (DNR), que elabora desde hace una década el Instituto Reuters de la Universidad de Oxford.

  La edición 2023 del informe incluyó datos de seis continentes y 46 mercados, con más de 93 mil encuestados. Las gráficas son originales del DNR.






  En ese universo, el interés por consumir noticias se redujo del 63 por ciento en 2017 al 51 por ciento en 2022, según el informe. Menos de la mitad de los encuestados (47 por ciento) dicen estar muy o extremadamente interesados en las noticias. En 2015 era el 67 por ciento.

  Sin embargo, el estudio encontró que ha crecido lo que llama “evasión selectiva”, es decir, la de quienes evitan las noticias sólo por ciertos periodos.

  Quienes decidieron evitar las noticias se quejan de la saturación de temas (covid-19, política) o de un efecto negativo en su estado de ánimo, se sienten abrumados con la cantidad o no tienen confianza en las informaciones.

  Este cambio de actitud de quienes eran habituales de periódicos o noticieros y ahora se alejan de esas fuentes, fue el principal hallazgo del informe del año pasado.

  Ese descubrimiento de 2022 provocó “un potente debate en torno a la naturaleza exacta de la evasión de noticias y este año hemos explorado más a fondo esta cuestión y, también, qué se puede hacer para abordarla”, dice el DNR.

  El informe reconoce que no hay una respuesta sencilla al fenómeno, pero sugiere que pudieran servir “los enfoques menos sensacionalistas, menos negativos y más explicativos, especialmente para quienes tienen escaso interés en las noticias”.

  Entre quienes consumen reportes periodísticos, la confianza en lo que leen, escuchan o ven también se ha reducido, según el estudio. En promedio, cuatro de cada diez personas confían en la mayoría de las noticias la mayor parte del tiempo.

  El público de Finlandia es el que más confianza tiene en sus medios (69 por ciento), en contraste con el de Grecia (19 por ciento). En México el indicador pasó de 49 por ciento en 2017 a 36 por ciento en 2023.







  Las grandes conmociones recientes, como la pandemia y la guerra en Ucrania, aceleraron los cambios hacia entornos mediáticos más digitales y móviles, con nuevos modelos de negocios, distintos tipos de narración y nuevas formas de distribución. El ingrediente principal es la innovación, la flexibilidad y un enfoque en las audiencias.

  El informe encontró que baja más aún la preferencia de los consumidores por iniciar su recorrido informativo en sitios web, portales noticiosos o aplicaciones de marcas periodísticas. Sólo lo hace el 22 por ciento de los encuestados en todos los mercados, un 10 por ciento menos que hace cinco años. La mayoría opta por las redes sociales, los motores de búsqueda o agregadores.

  El pago de suscripciones a medios noticiosos digitales aún se concentra en los países más desarrollados. El promedio en ese universo se mantiene en 17 por ciento por segundo año consecutivo, lo cual, plantea el informe, abre la pregunta de si la tendencia ya llegó al pico y entra en una fase de estabilidad. 

  El promedio de edad del suscriptor digital es de cerca de 50 años. Aún es un reto persuadir a los jóvenes que paguen. La principal tajada de las suscripciones digitales se concentra en pocos medios nacionales.

  La industria se sigue cimbrando con recortes de gastos, despidos de periodistas y reducción o cierre de ediciones impresas, por una mezcla de alza de costos y caída de publicidad mayores a lo previsto. El impacto también ha llegado a nativos digitales. En los últimos meses fueron notables los cierres sorpresivos de cabeceras importantes e innovadoras como BuzzFeed News y Vice Media.

  Facebook es aún una de las redes más empleadas, pero su protagonismo como referente informativo disminuye, a medida que reduce su tráfico de noticias, mientras crece la influencia de las plataformas audiovisuales. TikTok llega al 44 por ciento de las personas de 18 a 24 años en todos los mercados, con preponderancia en América Latina.





  La participación en debates en redes ha disminuido, después de una etapa de alta concurrencia (2016-2019). Ahora “una minoría de usuarios activos hacen la mayor parte del ruido”.

  Aumenta la cantidad de consumidores que se queja de contenido falso o engañoso en las redes (sólo sobre cambio climático, 35 por ciento en Estados Unidos). La proporción de consumidores que siente preocupación por distinguir entre falso y verdadero en las noticias online llegó a 56 por ciento en todos los mercados, dos puntos más que el año anterior.





  Crece el consumo de video noticioso, que requiere una mayor inversión de los medios, pero con rédito escaso en tráfico o ingresos. Disminuye el consumo de medios tradicionales, como la televisión y la prensa escrita, pero eso no se traduce en un aumento proporcional en los medios digitales.
















domingo, 11 de junio de 2023

Diplomacia mexicana a la hora del cambio

 




Quien remplace al ahora precandidato presidencial Marcelo Ebrard encontrará a la cancillería de México con serias debilidades.




Marcelo Ebrard anuncia su renuncia a la cancillería, para buscar la candidatura presidencial en México, el 6 de junio de 2023. Foto de la cuenta de Twitter @m_ebrard



  Cierto es que la política exterior la dirige el presidente, por mandato constitucional. Pero es igualmente cierto que quien encabeza la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) tiene la obligación de ofrecer a su jefe el menú de las mejores opciones.

  Ya son habituales en la conferencia mañanera de Andrés Manuel López Obrador los anuncios de política exterior que parecen espontáneos o mal planeados, lejos de la discreción a la que obliga la reciprocidad con otros Estados.

  Es posible, entonces, que la principal tarea del futuro o futura canciller sea disponer de la mayor capacidad disuasiva ante el mandatario, para persuadirlo de construir una política exterior para el último tramo de la administración. 

  Por la vía de los hechos, México aceptó ante Estados Unidos  la condición de “tercer país seguro” para migrantes, en distintas etapas y modalidades (“Quédate en México”, Título 42, Título 8).

  También asumió la función de vigilante adelantado de la frontera sur estadunidense. Una muralla de fuerzas combinadas de la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración se desplegó en el sureste mexicano para sofocar el flujo migratorio.

 



Efectivos de la Guardia Nacional, el Instituto Nacional de Migración y la Policía Estatal detienen a migrantes indocumentados en Tlaxcala. Informe y foto de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, el 7 de marzo de 2023


Ambas decisiones ocurrieron sin compensación de ningún tipo. México simplemente acató los requerimientos de Washington.

  En contraste, el presidente ha empleado su tribuna diaria para agitar en contra de agencias estadunidenses, del Departamento de Estado para abajo, aunque sin tocar la figura del jefe de la Casa Blanca, Trump o Biden.

  Por diversas causas, y en distintos grados de intensidad, surgieron conflictos innecesarios en este sexenio con  Panamá, Perú, la Comunidad del Caribe, España y Austria.

  La iniciativa multilateral de mayores pretensiones, una propuesta de paz para la guerra en Ucrania, fracasó antes de que los protagonistas la tomaran en serio.

  El plan pasó por dos versiones distintas en público, la del presidente y la del canciller, y nunca llegó a la negociación real entre las partes ni entre los propuestos mediadores.

  México ya perdió al hilo cuatro candidaturas a organismos internacionales: la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI, 2021)), la Organización Mundial de Comercio (OMC, 2021), la Organización Panamericana de la Salud (OPS, 2022) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID, 2022).

  Las propuestas mexicanas eran de profesionales con reconocida trayectoria y talento, pero naufragaron entre la improvisación y la falta de un efectivo despliegue diplomático.

  Otra parte del talento, activo histórico en la SRE, está desaprovechado por una causa distinta: el abuso en las designaciones discrecionales. En este sexenio ha sido mayor que otras veces el desplazamiento del Servicio Exterior, en particular en América Latina y el Caribe.

  Al negarse a entregar la presidencia pro tempore, México mantiene anulada en la práctica a la Alianza del Pacífico.

  Con la idea de desaparecer la Organización de Estados Americanos (OEA), el gobierno mexicano ha tomado la ruta de menospreciar el trabajo de la entidad hemisférica. La táctica tiene saldos perniciosos, como restarle peso a condenas al régimen de Daniel Ortega o los ataques de López Obrador a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

  El presidente mexicano desestima la participación en foros internacionales. Rehusó asistir a la IX Cumbre de las Américas, donde pudo haber hecho resonar la voz del país en defensa de numerosos reclamos regionales ante Estados Unidos, incluso para protestar por lo que él mismo adujo para su ausencia: la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela en la cita.

  Tampoco ha participado en las reuniones presenciales del Grupo de los 20, donde México tiene un lugar y el mandatario puede encontrarse con sus colegas en los márgenes del encuentro. Era un típico escenario para negociar un proyecto como el plan de paz para Ucrania.

  López Obrador prefiere tratar por carta los asuntos que le importan, aunque mensajes suyos a líderes de Austria, China, España o Israel no han tenido respuesta conocida ni resultados.

 



martes, 30 de mayo de 2023

Cuba y su barrera interna



  La dirigencia cubana acaba de citar nuevos ejemplos de cómo una especie de barrera interna frena la reforma económica, incluso en puntos entre los más aceptados y urgentes.

  En el VI Pleno del Comité Central (CC) del Partido Comunista de Cuba (PCC), la semana pasada, el viceprimer ministro y ministro de Economía, Alejandro Gil, informó sobre la ejecución de la reforma.

  Dijo que de los 201 “Lineamientos” aprobados por el VIII Congreso  partidario para 2021-2026, había 13 sin avance y 67 con “avance bajo”. Entre ambas categorías hacían un 40 por ciento del conjunto de compromisos.



Alejandro Gil, viceprimer ministro y ministro de Economía, ante el Comité Central del Partido Comunista de Cuba, el 23 de mayo de 2023. Foto PL


  Los de ningún avance prevén, entre otras metas, un mercado interno de insumos agrícolas, la reducción de tierras ociosas, la recuperación de la industria azucarera incluso con capital extranjero, el mantenimiento y aumento de capacidad de la generación eléctrica, la modernización de puertos y el desarrollo de la flota mercante.





  Antes de ese Congreso, hace cinco años, el balance ya era parecido, con los componentes que tenía la reforma en ese momento. El CC concluyó en enero de 2018 que la marcha del proyecto había tenido tres años de “alto ritmo” (2011-2014), luego se había reducido por la “complejidad de las medidas”, “errores” de ejecución y falta de financiamiento y que en el periodo 2016-2017 la línea fue “perfeccionar lo logrado”.

  Es decir que la lentitud o la parálisis de la apertura no es novedad en un plan que ya lleva más de una década.

  “Estamos a mitad de camino, pero no andamos bien; hay que cerrar filas y apurar el paso”, reconoció Gil. 

  Hace cinco años el CC señaló que la comisión que entonces existía para operar la reforma “no siempre (…) logró involucrar a los órganos, organismos, organizaciones y entidades para que desde la base fueran capaces de orientar, capacitar, apoyar, controlar y rendir cuentas de su gestión”.

  Antes como ahora una fuerza invisible, esa barrera interna sin rostro pero con poder, ha reunido negligencia, omisión o franca resistencia a los cambios.

  Al día siguiente de la intervención de Gil, esta vez en una reunión preparatoria de la sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, legislativo), el presidente Miguel Díaz-Canel deploró la cerrada resistencia de sus funcionarios para tramitar proyectos de inversión extranjera.



El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, en la ANPP, el 24 de mayo de 2023. Foto Granma


   En la versión del discurso, Granma citó al mandatario: “…tenemos que despojarnos del inmovilismo que hemos visto en diferentes organismos e instituciones del país para hacer avanzar proyectos de inversión extranjera (…) en las visitas realizadas al exterior, cuando nos reunimos con nuestros funcionarios y diplomáticos, una de las quejas recurrentes es la pasividad, la demora y hasta la indiferencia de instituciones y organismos para responder a intereses de cooperación e inversión con nuestro país.

  “‘¿Cómo un país bloqueado en las condiciones que opera nuestra economía se puede dar esos lujos?’, se cuestionó el Jefe de Estado, y añadió que se exigirá responsabilidad en aquellos lugares donde veamos esta indolencia”.

  Hace siete años el jefe de Estado era Raúl Castro y el problema era el mismo: “Reconozco que no estamos satisfechos en esta esfera y que han sido frecuentes las dilaciones excesivas del proceso negociador”, dijo a la ANPP, el 27 de diciembre de 2016.




          Raúl Castro en la ANPP, el 27 de diciembre de 2016. Foto Cubadebate


  “Es preciso superar de una vez y por siempre la mentalidad obsoleta llena de prejuicios contra la inversión foránea", agregó Raúl y concluyó:

  “Para avanzar resueltamente en esta dirección debemos despojarnos de falsos temores hacia el capital externo; no vamos ni iremos al capitalismo, eso está totalmente descartado, así lo recoge nuestra Constitución y lo mantendrá, pero no debemos cogerle miedo y ponerle trabas a lo que podemos hacer en el marco de las leyes vigentes.  Ello requiere, en primer lugar, asegurar la preparación y capacitación sistemática de los cuadros y especialistas que negocian, así como profundizar en las deficiencias y errores cometidos en el pasado para nunca más repetirlos”. 

jueves, 27 de abril de 2023

Cuba: el mito y el desencanto



   Versión de mis palabras en la presentación del libro El mito y el desencanto. Literatura y poder en la Cuba revolucionaria (Ariel, 2022), de Andrés Ordóñez. Fiesta del Libro y la Rosa, UNAM, 23 de abril de 2023 


  Diplomático y escritor, Andrés Ordóñez pertenece a esa tradición de la cual él mismo se ha ocupado en Devoradores de ciudades, cuatro intelectuales en la diplomacia mexicana (Cal y Arena, 2002), en la cual desmenuza la trayectoria de Isidro Fabela, Federico Gamboa, Octavio Paz y Alfonso Reyes.

  El autor ha observado con cuidado la política, la vida cultural y la historia de los lugares en los que ha servido, lo cual demuestra en El mito y el desencanto. Literatura y poder en la Cuba revolucionaria (Ariel, 2022), una obra rica en reflexiones, en hipótesis y en provocaciones, todo a la vez. 

  Es una obra que lanza una mirada panorámica sobre la Cuba contemporánea, con incursiones transversales en distintos planos, lo que lleva constantemente al contraste de escenarios.   

  “La permanencia de Cuba en la Corona española hasta los últimos años del sigo XIX”, dice el autor, “marcó un desfasamiento en la construcción del discurso de identidad”, respecto del resto de las naciones hispanoamericanas. A la “carencia de mitos fundacionales” sigue la “constante de mitos que compensan esa carencia”.

  Ordóñez cita entre esas formulaciones, esos “mitos compensatorios”, los de la “revolución inconclusa”, que “asumió como inacabado el proceso de independencia” por la intervención de Estados Unidos a principios del siglo XX y el del “mesianismo del líder carismático”, encarnado en el héroe nacional José Martí, nociones que se extienden a la revolución de 1959 y a la figura de Fidel Castro.





  Con esta idea que va y viene a lo largo del libro, Ordóñez explora tramos de la literatura cubana contemporánea y los giros políticos del gobierno pos-revolucionario, para buscar los puntos de contacto, a veces más consistentes de lo que pudieran parecer a primera vista.

   Entre los momentos que condensan el cruce de tendencias en el imaginario, la creación literaria y la política, el autor recuerda la riqueza del debate intelectual de los primeros años después del triunfo de la revolución, en el que  se perfilan las corrientes favorables a la libre creación frente a la del realismo socialista, de inspiración soviética y que finalmente se impuso. Nunca como un decreto o una ordenanza escrita, sino por la vía de los hechos.

  Cita como los componentes de ese proceso de construcción de la política cultural el famoso y debatido discurso de Fidel Castro de 1961, Palabras a los intelectuales (“Dentro de la revolución, todo; contra la revolución, nada”); el caso del poeta Heberto Padilla (señalado de “contrarrevolucionario”, detenido en 1971 y exhibido en una autocrítica de corte estaliniano) y el periodo de censura, discriminación y homofobia conocido como “Quinquenio gris” (1971-1975). “La intolerancia ideológica determinaria la marginación de numerosos creadores e intelectuales”, apunta el autor.

  Un segundo momento significativo, dice Ordóñez, fue la intervención militar de Cuba en Angola, que culminó con la victoria de ambos aliados frente a la Sudáfrica del apartheid.

Un general y diplomáticos cubanos se sentaron en la misma mesa que Estados Unidos para firmar la paz en el cono sur africano. “Por primera vez un país en desarrollo dialogaba en posición de potencia”.

  Pero era diciembre de 1988. En la URSS ya no había perestroika, sino caos, habían estallado el separatismo y el nacionalismo y las consignas antisoviéticas cruzaban el vasto territorio de la Unión. El momento protagónico para Cuba surgió en un entorno gravísimo, que a los pocos años desembocaría en la crisis postsoviética o “periodo especial”.

  El tercer momento de mayor fuerza simbólica, dice Ordóñez, fue el fusilamiento del general Arnaldo Ochoa y otros tres altos jefes militares, por narcotráfico y otros cargos. 

  La acusación y un juicio militar donde los abogados defensores eran de rango inferior al del fiscal y los miembros del tribunal, quedaron sacudidos por una inquietud, señala el autor: “¿Seria posible para alguien una actividad semejante sin el conocimiento de la Seguridad del Estado y por lo tanto a espaldas del primer nivel del mando revolucionario?”

  El desenlace fatal “disparó la alarma y el escepticismo”, fuera de Cuba “tuvo un efecto semejante al del caso Padilla” y “reforzó la tendencia de descrédito suscitada desde” el episodio que hundió al poeta, agrega Ordóñez.

  Concluye que “sumadas, la causa 1/89 (Ochoa), la experiencia de Angola y el periodo especial, impactaron de manera contundente en la conciencia de la población cubana e implicaron para la sociedad una traumática mutación en la percepción de sí misma”.