lunes, 27 de febrero de 2023

AMLO, complaciente con Ortega

 

  El presidente Andrés Manuel López Obrador ofreció nacionalidad y asilo a los nicaragüenses desterrados y al mismo tiempo confirmó que ha decidido ser complaciente con Daniel Ortega.

  El miércoles 22 de febrero, en su conferencia diaria, López Obrador hizo una insólita referencia a Nicaragua, un asunto habitualmente ajeno a sus extensas intervenciones.

  Esta vez con sus comentarios, respuestas y silencios, AMLO describió su visión del caso.

  Informó que algunos desterrados nicaragüenses pidieron venir a México. “Todos los que quieran estar en nuestro país tienen las puertas abiertas y son bien recibidos” (…) “asilo, nacionalidad, lo que ellos quieran”, señaló.

  México se unió así a Argentina, España, Chile, Colombia, Ecuador y Estados Unidos, que han tendido la mano en diversas formas a los centenares de perseguidos por Ortega.



La ex comandante guerrillera Dora María Téllez, en el destierro en Estados Unidos, en febrero de 2023. Foto tomada de la cuenta de Twitter de Wilfredo Miranda @PiruloAr 



Cristiana y Pedro Joaquín Chamorro, junto al autor de la foto, el gerente del diario 'La Prensa', Juan Lorenzo Holman, en el avión que los lleva al destierro en Estados Unidos, el 9 de febrero de 2023


  México fue una retaguardia simbólica de la revolución sandinista desde que el presidente José López Portillo rompió relaciones con la dictadura de Anastasio Somoza, el 20 de mayo de 1979, dos meses antes del triunfo insurreccional.

  Pero, ahora, el presidente mexicano expuso su intención de no tocar con el más mínimo adjetivo ni la más elemental acción a la nueva dictadura nicaragüense.

  López Obrador mostró una carta a Ortega, del 1 de diciembre pasado, en la cual reitera una oferta que, dice, ya había hecho por vía diplomática: que la ex comandante Dora María Téllez fuera excarcelada y enviada a México, “evitando fines propagandísticos, protagónicos” y por “razones humanitarias”. 



El presidente Andrés Manuel López Obrador lee, el 22 de febrero de 2023, una carta que envió a Daniel Ortega en diciembre de 2022. Imagen tomada de la transmisión en vivo


  Sugiere que esa fórmula sirva para otros de los detenidos e insiste en un movimiento discreto, sin impacto público.

  La delicadeza del trato por escrito se estrelló con la reacción de Ortega: ni siquiera contestó la carta.

   En la conferencia López Obrador dijo que le entristece la “división” en el sandinismo; que ha buscado “un acuerdo” y la liberación de los presos; no quiere distanciarse de Managua para “ayudar en la reconciliación” y buscar “la unidad”; que las relaciones bilaterales son “normales” y mantendrá una actitud “responsable y prudente”. 

  AMLO, que ha opinado con amplitud sobre la situación interna de Argentina, Bolivia o Perú, evitó ahora la menor expresión sobre Nicaragua.

  -¿Ortega violó los derechos humanos, presidente? -le preguntaron.

  -¿Por qué no vemos la carta? No me voy a enganchar… -respondió el mandatario.

  El 1 de diciembre de 2022 Ortega ya se había hecho reelegir en medio de una represión masiva, con siete candidatos presidenciales y decenas de activistas presos y un virtual estado de excepción, de todo lo cual AMLO no dijo nada en la carta ni de otra forma conocida.

  El presidente mexicano evoca una “división” del sandinismo, que en realidad ocurrió hace un cuarto de siglo y es irreversible. 

  Habla de buscar un “acuerdo” o una “reconciliación”, pero no ofrece señales sobre cómo hacerlo con un régimen que excarceló presos políticos, pero intenta borrarlos del mapa al desterrarlos, despojarlos de su nacionalidad, de sus bienes materiales y hasta de su pensión a los ya jubilados, aún mantiene a más opositores en sus cárceles, en una de las cuales murió Hugo Torres, ex comandante sandinista y ha extendido las represalias a los opositores que ya estaban exiliados. 

  Tampoco cuenta cómo dialogar cuando en Nicaragua no hay libertad de expresión, de prensa o de manifestación ni siquiera religiosa y la ley es la que dictan la policía y los paramilitares.

  Algo podía saber López Obrador de la situación en Nicaragua, después de que México votó a favor de la resolución del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, del 31 de marzo de 2022, que es un amplísimo memorial sobre la represión y el autoritarismo en el país centroamericano.

  Pero el mismo gobierno mexicano se ha abstenido en sucesivas manifestaciones de la Organización de Estados Americanos sobre Nicaragua (12 de agosto de 2022, 23 de febrero de 2023) y ahora muestra una actitud de complacencia con el autócrata.

  El gesto humanitario de auxiliar a los desterrados coexiste, así, con la ambivalencia política.



viernes, 10 de febrero de 2023

EU, Nicaragua, Cuba, Vaticano: se habla de presos…

 


  El Departamento de Estado y Daniel Ortega sostienen con dificultad que no hubo negociación para excarcelar a 222 presos políticos en Nicaragua y enviarlos a Estados Unidos.





Juan Lorenzo Holmann Chamorro, gerente del diario La Prensa, llega al hotel Westin de Herndon, Virginia, Estados Unidos, el 9 de febrero de 2023. Foto Afp


  Esa versión inverosímil en realidad se basa en una fórmula vieja: hay negociación, pero las partes lo niegan, porque no quieren que cuente como cesión en un ambiente bilateral tenso, que pudiera llegar a la mesa de diálogo.

  Al principio de la Guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética aplicaron la fórmula. No tenían que reconocer nada, el trato secreto terminaba con dos individuos caminando en sentido contrario, en medio de la bruma sobre el puente Glienicke en Postdam o bajo los reflectores en el aeropuerto de Viena.

  Más cerca en el tiempo y en la geografía, en 1979 Cuba logró la liberación de cuatro independentistas puertorriqueños presos en Estados Unidos, que habían disparado al aire en el Capitolio para acompañar consignas insurgentes.

  A cambio, Fidel Castro liberó a cuatro estadunidenses acusados de espionaje en la isla. Ambas decisiones fueron simultáneas y formalmente unilaterales.




Portada de The New York Times del 2 de marzo de 1954, con la noticia principal de la detención de los independentistas puertorriqueños.

  En 2014, cuando Cuba y Estados Unidos intercambiaron agentes de inteligencia presos, para reanudar relaciones diplomáticas, la liberación de Alan Gross fue descrita como “gesto humanitario” de la isla. 

  La Habana condenó a Gross por un delito contra la seguridad nacional, pero Washington nunca reconoció que fuera un espía o agente subversivo, sino un empleado civil para distribuir equipos de conexión a internet entre comunidades judías.

  Como se le vea, la excarcelación de los presos políticos nicaragüenses es un giro de altísima relevancia en favor de los derechos humanos en la región. 

  También en dimensión es trascendente. En América Latina una excarcelación de ese tamaño no había ocurrido desde que, a lo largo de unos diez meses, entre 1978 y 1979, Fidel Castro permitió la salida de más de tres mil opositores a Estados Unidos.




Dora María Téllez, la ex comandante Dos del Frente Sandinista, en Estados Unidos, el 10 de febrero de 2023. Foto tomada de la cuenta de Twitter de Wilfredo Miranda @PiruloAr



  Ortega expidió a toda prisa pasaportes nuevos para todos, pero aún tuvo la sevicia de hacer aprobar, también a toda prisa, una reforma constitucional que quita la nacionalidad a los desterrados.

  Para Estados Unidos, la liberación es un “paso constructivo” que “abre la puerta a la discusión de otros asuntos de mutua preocupación” y fue resultado de un “esfuerzo concertado” del Departamento de Estado, dijo el jueves 9 el vocero Ned Price. Washington permanece “comprometido con un diálogo” con Ortega.

  “No estamos pidiendo que nos levanten las sanciones, no estamos pidiendo nada a cambio”, dijo a su vez Ortega, cuando quizás de forma inconsciente tuvo que verbalizar el telón de fondo de este episodio.

  Algo hay que esperar en la relación bilateral.

  Horas antes se sabía de otras gestiones por otros presos.

  El cardenal Beniamino Stella, quien era nuncio apostólico cuando el Papa Juan Pablo II visitó Cuba en 1998, estuvo en la isla por los 25 años de ese viaje.




El cardenal Beniamino Stella y el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, el 8 de febrero de 2023 en La Habana. Foto Estudios Revolución/ Granma


  Al final de su gira, el miércoles 8, dijo a periodistas que el Vaticano se interesa por la liberación de los cientos de presos detenidos a raíz de las manifestaciones populares del 11 de julio de 2021 y posteriores.

  Consultado sobre una posible amnistía, Stella dijo estas reveladoras palabras: “La Iglesia desea, busca, ha manifestado este propósito (amnistía)…Creo que el tema está allí sobre la mesa... El Papa desea mucho que haya una respuesta positiva, como se llame, amnistía, clemencia. Las palabras pueden ser también secundarias, pero es importante que los jóvenes que en un momento han manifestado su pensamiento... puedan volver a sus casas”.

  No es extraña la petición. Tres papas visitaron Cuba y el gobierno los recibió con sendos indultos masivos, que han incluido a opositores. Por gestión de la Iglesia Católica fueron excarcelados los del disidente grupo de Los 75, detenidos en 2003.

  Stella también abogó por un diálogo interno en la isla y entre Cuba y Estados Unidos.

  El presidente cubano Miguel Díaz-Canel agradeció los esfuerzos del Vaticano para un entendimiento entre la isla y Washington y expuso a Stella su intención de "seguir construyendo con mutuo beneficio" caminos para "la solución de las expectativas de ambas partes".


 








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sábado, 21 de enero de 2023

Celac: ausencias, novedades y tensiones



  Con la asistencia de menos de la mitad de los mandatarios convocados, la VII Cumbre de la Conferencia de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) en Buenos Aires queda marcada por novedades significativas y un telón de fondo de tensiones.

  Ya no sorprende su ausencia, pero el presidente Andrés Manuel López Obrador desdeña una vez más una cita multilateral.

  Apenas dos semanas antes, como anfitrión de Joe Biden y Justin Trudeau, López Obrador defendió con énfasis su plan de integración continental para que el impacto del tratado comercial de América del Norte se extienda al resto del hemisferio.

  Ahora deja pasar la oportunidad de hablar de la que parecía una de sus prioridades de política exterior con quienes pudieran ser protagonistas: el chileno Gabriel Boric, el argentino Alberto Fernández, el brasileño Luiz Inacio Lula y el colombiano Gustavo Petro, que representan a las mayores economías de la región.




Andrés Manuel López Obrador recibe a Luiz Inacio Lula el 2 de marzo de 2022 en la Ciudad de México. Foto Presidencia de México


  



Alberto Fernández recibe a Gabriel Boric en Buenos Aires, el 4 de abril de 2022. Foto Casa de Gobierno de Argentina



Tampoco estará en la Celac Daniel Ortega. Quizás mejor para él. Evitará enfrentar las impugnaciones al totalitarismo en el que se hunde Nicaragua y su máxima expresión, los centenares de presos políticos, incluyendo ex comandantes sandinistas y ex candidatos presidenciales. 

  La peruana Dina Boluarte no puede plantearse siquiera un viaje corto, con su país literalmente en llamas.

  En su primer gira al exterior desde que asumió la Presidencia el 1 de enero, Lula cumple una visita oficial para estrechar la relación bilateral con Argentina. Reaparece en Buenos Aires como presidente y acentúa el regreso de su país a la Celac, tras dos años de ausencia por decisión de Bolsonaro.

  Hay consenso en la región en respaldar a las instituciones brasileñas contra el ataque golpista del bolsonarismo. Hay diferencias, en cambio, sobre la crisis peruana: desde llamados a Boluarte a la moderación y al cese a la represión hasta la defensa de Pedro Castillo como presidente.

  Vaya o no Guillermo Lasso, en la mesa está su diferendo con Fernández. En la embajada argentina en Quito está asilada María de los Ángeles Duarte, ministra de Obras Públicas con Rafael Correa (2007-2017). Ecuador niega el salvoconducto, con base en una condena de ocho años de prisión por cohecho contra la ex ministra. Duarte niega los cargos y se considera perseguida política.

   A la cumbre asiste Christopher Dodd, asesor especial de Biden para las Américas y el presidente chino Xi Jinping envía un mensaje. En cambio, no está siquiera invitado Luis Almagro, una señal ostensible de su precario respaldo en la Organización de Estados Americanos (OEA).  

  Detrás del telón coexisten conflictos como el que enfrenta a Guatemala y Colombia, que retiraron a sus respectivos embajadores tras una acusación por corrupción del gobierno de Alejandro Giammattei contra el ministro de Defensa de Petro, Iván Velásquez, quien fue, nada menos, el presidente de la comisión internacional que investigó la corrupción en el país centroamericano. Además, Colombia y Nicaragua mantienen sin cerrar definitivamente un conflicto por límites marinos. En contraste, Colombia y Venezuela se sientan a la mesa con una relación bilateral rehabilitada, con fronteras abiertas.

  Después de años de violento choque con Estados Unidos durante la era Trump y la primera mitad de Biden, Cuba y Venezuela ven señales de limitada distensión y reclaman el cese total de represalias. Washington busca eliminar a toda costa la llegada de indocumentados, entre otros, de esos dos países, a los que, además, les reitera su reclamo de respeto a los derechos humanos.    

lunes, 9 de enero de 2023

Plan Biden: pequeño alivio a migración sin fin




  El Plan Biden para Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela parece un pequeño alivio al actual ciclo migratorio en la región, pero aún está lejos de ofrecer una solución de fondo.

  El objetivo principal es eliminar la explosiva concentración de indocumentados en la frontera con México. Su mayor virtud es el giro en el pensamiento oficial estadunidense para reconocer la necesidad de regular la movilidad laboral realmente existente. 

  Abre una vía de acceso legal a la emigración (parole o entrada condicionada) y en consecuencia ayuda a disolver la ruta irregular con todos sus riesgos, la injerencia de la delincuencia organizada y el tráfico de personas.

  Sin embargo, la oferta de cupos legales de admisión, 30 mil mensuales o 360 mil al año para los cuatro países, es muy limitada ante la demanda.

  Según el registro del servicio de Protección de Aduanas y Fronteras de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), sólo entre los años fiscales de 2021 y 2022 la entrada combinada de indocumentados de los cuatro países más que se triplicó, al pasar de 189 mil 251 a 635 mil 323. 

  Es decir que el nuevo plan alcanza sólo para la mitad, si es que la demanda se mantiene en su mismo nivel.

  Por países individuales la demanda creció en ese lapso en casi seis veces en el caso de los cubanos (de 39 mil 303 a 224 mil 607); en más de tres veces en los venezolanos (de 50 mil 499 a 189 mil 520) y los nicaragüenses (de 50 mil 722 a 164 mil 600) y tuvo un ligero ascenso en los haitianos (de 48 mil 727 a 56 mil 596).

  Una segunda debilidad del plan es el límite de dos años de estancia en Estados Unidos. Este plazo es mejor que el del Estatus de Protección Temporal (TPS), que Washington otorga a originarios de 12 países hasta por 18 meses renovables.

  Sin embargo, no hay emigrante que quiera instalarse fuera de su país para luego buscar un segundo destino, en particular cuando en Estados Unidos operan los lazos de atracción familiar por generaciones.

  De este límite, al menos hasta ahora, pueden escapar los cubanos. La Ley de Ajuste les permite optar por la residencia permanente después de un año y un día de estancia en Estados Unidos.

  En forma contradictoria, Estados Unidos aún mantiene a su embajada en La Habana sin servicio consular para no inmigrantes, con lo cual presiona innecesariamente la demanda del nuevo parole.



Reapertura de trámites para migrantes en la embajada de Estados Unidos en La Habana, el 4 de enero de 2023. Foto Ap


  Un tercer punto débil del Plan Biden es el destino de los rechazados: quienes crucen la frontera sin documentos terminarán expulsados hacia México.

  Igual que con el plan de Trump “Quédate en México” y con la aplicación intermitente del Título 42, de prevención sanitaria por el covid-19, la masa de rechazados va a terminar en territorio mexicano. ¿Con qué destino? No está claro.

  El anuncio oficial de la Casa Blanca dijo que México aceptará 30 mil rechazados al mes, es decir, la otra mitad de la demanda. 

  Este lunes 9 el canciller Marcelo Ebrard expuso la posición de su gobierno: “¿Los vamos a deportar? Claro que no…” México ofrecerá refugio y trabajo, lo mismo a quienes cruzan los puentes del norte, rechazados por Estados Unidos, que a quienes cruzan el río Suchiate y llegan a Chiapas, dijo el secretario de Relaciones Exteriores.

  Es decir que ¿cesan las detenciones en los centros del Instituto Nacional de Migración, los vuelos de repatriación de cubanos y las caravanas de autobuses de regreso a Centroamérica? Veremos.



Migrantes aguardan trámites en Tapachula, Chiapas, en imagen de noviembre de 2022. Foto Afp



  Con todo, el Plan Biden es algo ante una extrema derecha xenófoba y encrespada, que recuperó la Cámara de Representantes y en materia migratoria sólo quiere muros y expulsiones. Después de dos décadas de discusión, la reforma migratoria integral es imposible al menos por los próximos dos años.

  Por el otro lado, la emigración desde Centroamérica y el Caribe es un torrente que tiene su propia fuerza. No es sólo la pobreza la que mueve al éxodo, sino también la violencia, la represión y la falta de horizontes de vida.


sábado, 19 de noviembre de 2022

Cuba ante la izquierda latinoamericana

 

 

 Un grupo académico en Uruguay acaba de dar un nuevo impulso a la discusión que ha realizado la izquierda latinoamericana sobre Cuba.

  El Grupo de Estudios sobre las Izquierdas (GEI), de la Universidad de la República de Uruguay, celebró la semana pasada el seminario “Cuba y la izquierda latinoamericana. Una historia de encuentros y desencuentros”.







  El debate partió de que, para casi todas las fuerzas de izquierda en América Latina, el triunfo de la revolución cubana en 1959 fue una fuente de simpatía, admiración y referencia y se convirtió en una poderosa imagen simbólica y hasta afectiva.   

   Para una parte de ese conglomerado fue también una enseñanza y un estímulo para la vía armada. La dirigencia cubana logró conectar con un amplio espectro de fuerzas políticas de la izquierda regional, en ocasiones muy diferenciadas entre sí, e incluso con corrientes más allá del marxismo, como el nacionalismo revolucionario, entre otras.

  De acuerdo con las exposiciones, los “encuentros” entre Cuba y la izquierda regional llegaron a incluir circunstancias tan peculiares como las colonias variopintas de exiliados latinoamericanos en la isla, sometidas a una rigurosa compartimentación y con las cuales La Habana se entendía caso por caso.

  Una conexión intelectual más amplia ocurrió con la revista Pensamiento Crítico, que se nutrió sobre todo de traducciones de un catálogo diverso de autores de la izquierda mundial. 

  Algunos expositores recordaron que, en forma minoritaria y marginal, dentro de la izquierda latinoamericana aparecieron críticas tempranas a giros del nuevo poder revolucionario en los sesenta y al régimen político resultante en las dos décadas siguientes.  El repaso se extendió hasta los años noventa, con algunos enfoques novedosos y, quizás por el origen del encuentro, con énfasis en el Cono Sur.

  Los organizadores del seminario fueron Aldo Marchesi, Franco Morosoli, Julieta de León y Jimena Alonso. Entre otros participaron Tanya Harmer, Cecilia Lacruz, Vanni Pettinà, Rafael Rojas, Cristina Tortti y Michal Zourek (con un interesante rastreo en los archivos de la policía política checoslovaca).

  Este seminario coincidió en el tiempo con una publicación reciente en La Joven Cuba, una revista electrónica que producen académicos en la isla, en este caso sobre un debate contemporáneo, el del ejercicio de las libertades públicas en la isla.

  El artículo reseña, entre otras, una polémica en Puerto Rico entre la periodista, activista y académica Mari Mari Narváez, hija del líder histórico del independentismo Juan Mari Bras y los docentes universitarios Carlos Rivera Lugo y Carlos Severino.




                                                Foto 123RF




  La controversia parte de la defensa de Mari del derecho del pueblo cubano a expresarse y manifestarse y su crítica a detenciones arbitrarias, juicios sumarios y el encarcelamiento de personas que han protestado pacíficamente.

  La réplica de los académicos es que a la autora “le preocupa más los derechos individuales abstractos de unos pocos por encima de los derechos colectivos concretos de todo un pueblo que lleva sobre 60 años resistiendo y sufriendo las inhumanas consecuencias del bloqueo y el embargo estadounidense”.

  El autor de la reseña, el profesor de historia puertorriqueño, Carlos Pabón Ortega, toma partido por Mari y reprocha a los impugnadores que desdeñen las luchas históricas por los derechos humanos y que olviden que en Cuba la nueva Constitución reconoce garantías individuales y sociales a las que se acogieron los manifestantes.











lunes, 17 de octubre de 2022

"Filtro" a venezolanos en EU; ¿refugio en México?

 


Con su plan para reducir al extremo la migración venezolana, Estados Unidos aniquiló su propia iniciativa de cuatro meses antes y optó por una vía unilateral, a la que forzó a México a subordinarse. 

  La Declaración de Los Angeles sobre Migración y Protección fue suscrita por los asistentes a la IX Cumbre de las Américas, en junio pasado.

  Aunque no es vinculante, parecía un marco adecuado para un compromiso hemisférico, con la meta de “cooperar estrechamente para facilitar una migración segura, ordenada, humana y regular” y en el que las partes reconocen que “abordar la migración internacional irregular requiere un enfoque regional”.

  Por el contrario, el nuevo “filtro” para los venezolanos fue una decisión de Estados Unidos, que otorga apenas 24 mil entradas para un universo de más de siete millones de refugiados.



Migrantes, en su mayoría venezolanos, se alistan para salir de Colombia hacia el Tapón de Darién, en Panamá, con rumbo a Estados Unidos, el 15 de octubre de 2022. Foto Ap



  Aún después de descontar los venezolanos que buscan acomodo en Colombia, en México o en otros países, la demanda de entrada a Estados Unidos es muy superior a la oferta de ingresos. El plan de Washington premia a unos pocos y castiga a la mayoría.

  Blas Núñez-Neto, funcionario del Departamento de Seguridad Interior, dijo a La Voz de América que esta es una “primera fase” y que Estados Unidos y México van a estar “revisando muy de cerca cómo funciona”, por lo que el número de admisiones podría crecer.





  Consultado sobre si el plan puede ampliarse a cubanos o nicaragüenses, respondió que “si funciona y tiene el efecto que esperamos que va a tener, se podría expandir”.

  De inmediato México tiene que reaccionar ante el conglomerado de venezolanos que no lograrán cruzar la frontera o que son devueltos y no tienen a la mano ninguna opción de destino.

  La opción a la vista en territorio mexicano será el refugio, en la que la nacionalidad venezolana tiene la más alta tasa de admisión. 

  Sin embargo, no hay nada claro. El canciller Marcelo Ebrard elogió el plan como "positivo", pero de inmediato se desconoce cuál es exactamente la operación que ejecutará México para acoger, si es que lo hace, a las decenas de miles de venezolanos expulsados o rechazados de Estados Unidos o si tiene sobre la mesa una negociación con el gobierno de Nicolás Maduro para que los reciba. 


lunes, 3 de octubre de 2022

El mapa de la Cuba real

 




  La crítica al gobierno de Cuba, en la calle y en las urnas, dibuja la pluralidad de la sociedad de la isla, más cercana a su circunstancia que a los discursos.

  El sitio Inventario identificó más de cincuenta protestas populares en Cuba entre el jueves 29 de septiembre y el sábado 1 de octubre. 



                                                 Tomado del sitio proyectinventario.org


  El descontento siguió al corte de energía tras el colapso de la red eléctrica nacional, al paso del huracán Ian, el martes 27 de septiembre.

  Pero Inventario ya tenía un registro similar de julio y agosto de este año: reclamos a raíz de los cortes de electricidad por averías en las termoeléctricas, sumados a la falta de agua y la carestía y escasez de productos básicos.

  Es decir que el verano de 2022 ha replicado con mayor extensión en el tiempo las protestas de un año antes, el 11 y el 12 de julio de 2021, cuando aún no se precipitaba la serie de apagones que azota a la isla.

  El pasado fin de semana, igual que en los meses anteriores y el año anterior, había exigencias por lo inmediato pero, además, señales de una inconformidad mayor, bajo el grito de “¡Libertad!”

  En un primer momento, funcionarios y oficiales policiacos intentaron aplacar a la multitud y explicar lo que podían sobre la situación, en ocasiones, incluso, con el reconocimiento explícito de que la protesta es un derecho.

  Al mismo tiempo hay testimonios de arrestos y de que grupos de jóvenes transportados en vehículos militares, con palos en la mano, han arremetido contra manifestantes. 

  Ciertas respuestas de vecinos a los intentos de explicación de los funcionarios en la calle resumen un estado de ánimo: “¡Ya no les creemos!”




Protesta de vecinos en Línea y E, Vedado, La Habana, el sábado 1 de octubre de 2022. Tomado de la cuenta de Twitter de Periodismo de Barrio (@periodibarrio)


  Casualmente las protestas de los últimos días ocurrieron justo después de un referendo, que el domingo 25 de septiembre confirmó la aprobación del Código de las Familias, una legislación de avanzada y de amplio respaldo social que, entre otras novedades, recupera derechos para sectores antes agraviados como la comunidad LGBT y las mujeres víctimas de violencia.

  A diferencia de otros referendos, como el de la constitución de 2019 o de comicios regulares, esta vez había otros factores en juego, como diferencias de fondo sobre la familia, equidad de género o la autoridad parental; hubo llamados a votar “no” como rechazo al sistema y a votar “sí” por el contenido del Código, sin considerar discrepancias de otro tipo.

   El resultado, aunque favorable, revela el peor saldo para el gobierno en una votación nacional.

  Según los resultados finales, el número de electores era de ocho millones 447 mil 467, de los cuales ejercieron el voto seis millones 269 mil 427, una concurrencia de 74.22 por ciento. En consecuencia, la abstención llegó al 25.78 por ciento, equivalente a dos millones 178 mil 040 ciudadanos.

  Durante décadas la abstención o el voto contrario a proyectos o candidaturas oficiales fue mínimo en Cuba. 

  La abstención empezó a crecer en las últimas consultas, pero nunca había llegado hasta el nivel actual..

  El Consejo Nacional Electoral omitió desglosar los votos anulados o en blanco, pero al descontarse del total de boletas depositadas las que resultaron válidas, cinco millones 909 mil 385,  resulta una diferencia de 360 mil 042, un 5.74 por ciento, muy parecido a la tendencia de las última década. 

  Votaron por el “sí” tres millones 950 mil 288, un 66.85 por ciento. Por el “no”, un millón 959 mil 097, un 33.15 por ciento, una proporción de dos a uno, sin precedente en la trayectoria electoral cubana.

  Al parecer se fueron para siempre las cífras apabullantes de estirpe soviética y emerge el registro de la sociedad realmente existente.